Internacional

Irán denuncia ante la ONU crímenes de guerra y reafirma su soberanía

El embajador de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, dejó en claro este viernes que su país no cederá su independencia ante la ofensiva militar encabezada por Estados Unidos e Israel. Desde la sede del organismo en Nueva York, el diplomático advirtió que continuarán respondiendo a las agresiones amparados en el derecho a la legítima defensa que establece la Carta de la ONU.

Durante un mensaje a los medios de comunicación, Iravani acusó a la coalición de intentar sembrar el terror mediante el uso de bombas de hasta 900 kilos en zonas densamente pobladas. Para dimensionar el impacto del conflicto, el funcionario presentó un balance detallado de los daños:

  • Víctimas civiles: El fuego cruzado ha dejado al menos mil 332 personas sin vida y miles de heridos.
  • Ataques a menores: Más de 180 niños han fallecido. El diplomático destacó el bombardeo a una escuela primaria femenil en el sur del país, donde murieron 175 alumnas que tuvieron que ser identificadas mediante pruebas de ADN.
  • Ofensiva marítima: Un ataque de las fuerzas estadounidenses registrado el pasado 4 de marzo contra un buque iraní en aguas internacionales dejó un saldo cercano a los 100 muertos.
  • Infraestructura devastada: Se reportan daños críticos en más de 20 hospitales y centros de emergencia, además de impactos directos contra aeropuertos, mezquitas y sedes diplomáticas.

Frente a este escenario, la representación iraní exigió al Consejo de Seguridad una condena enérgica y el alto al fuego inmediato contra blancos civiles, señalando que estos actos constituyen crímenes de lesa humanidad. Además, Iravani garantizó que la sucesión en el liderazgo del país se llevará a cabo bajo estrictos procesos constitucionales, rechazando de tajo cualquier tipo de injerencia extranjera.

En paralelo, el secretario general de la ONU, António Guterres, emitió un comunicado advirtiendo que la situación está en riesgo de descontrolarse. El líder del organismo urgió a iniciar negociaciones diplomáticas serias para frenar el enorme sufrimiento humano, los desplazamientos masivos y el impacto económico global que ya amenaza con encarecer los precios del gas y el petróleo.